Técnicas para disminuir el estrés


Cualquier cambio que nos ocurra en la vida, sea positivo o negativo, puede inducir a una persona a padecer los amargos efectos del estrés: tener un hijo, cambiar de trabajo, de ciudad o de lugar de residencia, casarse o separarse, o cosas tan cotidianas como entregar un trabajo a tiempo o ganar un examen en la universidad hacen que una persona se sienta estresada, angustiada o desesperada.

El estrés se manifiesta en cambios físicos como: temblores, dolores de cabeza o espalda, diarrea, problemas para conciliar el sueño, náuseas, y, en casos mayores, en trastornos de pánico y ansiedad. Te damos algunos consejos para combatir el estrés en tu día a día.


  1. Descansa: Aunque para muchos, la palabra descansar está prohibida en su diccionario por causa de la gran cantidad de trabajo que tienen, una de las maneras más efectivas para bajarle al estrés está precisamente en descansar. Crear buenos hábitos de sueño desde la juventud hace que las personas vivan menos tensionadas en su día a día.

Realiza actividades divertidas durante el día: Por más ajetreado que sea tu día, saca unos minutos de tu tiempo para hacer algo divertido: escuchar tu canción preferida, conversar algunos minutos con un amigo, comer algo que te guste, etc. te pueden ayudar a reconfortar tu día.

Ríe: Bien dicen por ahí que “un día sin reír es un día perdido”. Por eso, es importante que le veas la gracia a la vida y le saques provecho a la felicidad. Cuenta un chiste, mira una película divertida o un video gracioso en internet o recuerda aquellos momentos que definitivamente te sacaron lágrimas, pero de felicidad.

Tómate tu tiempo: Bien dice el refrán “del afán solo queda el cansancio” aunque todos tenemos días en que pareciera que el tiempo corre en nuestra contra, es importante que te tomes tu tiempo para organizarte y organizar las actividades del día. Si te aceleras, podrías cometer más errores, olvidar cosas y estresarte más. Planea tu día con anterioridad para que los contratiempos no te causen más estrés.

Aliméntate bien: Una buena nutrición es clave para reducir el estrés en el día a día. Por eso, es importante que incluyas frutas y verduras en tu alimentación y reduzcas el consumo de alimentos ricos en grasa.

Realiza actividad física: si crees que haciendo ejercicio estarás más estresado, estás equivocado. Liberar endorfinas por medio del ejercicio te ayudará a sentirte mejor. Nadar, correr o caminar por 20 minutos 3 veces a la semana te ayudará a relajarte y a sentirte mejor.

Detente: Por más acelerado que sea tu día, toma pequeñas pausas para relajarte. Las pausas activas en el trabajo te ayudarán a relajar tu cuerpo y la mente, además de evitar enfermedades propias de la vida laboral.

Evita la cafeína y el alcohol: ambos pueden acelerar a la persona aún más y tensarla aún más. También es importante evitar el cigarrillo, el consumo de drogas psicoactivas, el té y algunas drogas prescritas.

Habla: si te encuentras particularmente preocupado o angustiado por algo, podría ser beneficioso desahogar tus problemas con una persona de confianza. A veces, solamente tener quién nos escuche es necesario para apaciguar el alma. Busca a un amigo o a un familiar y cuéntale qué es lo que te preocupa.

Relájate: Algunas técnicas de relajación pueden servirte para menguar el estrés que está generando tu vida diaria. El yoga, la meditación, el chi kung y otras prácticas orientales podrán despejar tu mente y ayudarte a ver la vida con más serenidad. También, podrías practicar la programación neurolíngüistica en tu vida diaria para sentirte mejor.

Consulta a tu médico: cuando creas que el estrés está dominando tus días, es importante que consultes a tu médico, quien podrá remitirte a terapia sicológica o psiquiátrica. Él te podrá indicar cómo manejar el estrés de la manera indicada y remitirte, incluso, medicamentos y tratamientos para reducir la ansiedad.

Fuente: Sura

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